Manipulación Infantil y Juvenil como Consecuencia del Comportamiento de los Padres.
La forma y métodos educativos han cambiado, permitiendo al niño escoger su ropa, lo que desean y no desean comer, interrumpen la conversación de los mayores y se les deja opinar abiertamente, permaneciendo más integrado a la vida familiar. Es indudable que estos métodos educativos ayudan en el desarrollo de la personalidad del niño y fortalecen su autoestima, pero si se exagera esa libertad crearemos niños que deciden y escogen y padres que transigen en todo . . . . .¡¡ Niños que dan ordenes y padres que obedecen!!.
Las relaciones entre padres e hijos se han transformado con los años, y los pequeños emplean hábilmente estrategias para conseguir lo que desean y los padres suelen ceder y llegan a convertirse, inconscientemente en victimas de sus hijos y de hecho estos ejercen su poder, utilizando frases como: "Si no me das tal cosa es porque no me quieres . . . . . .", acudiendo al elemento afectivo, que es el recurso mas eficaz para conseguir lo que quiere. El sabe y esta convencido de que lo aman y a partir de esa verdad comprueba, que a pesar de ser pequeño, tiene un gran poder sobre sus padres porque significa algo emocionalmente muy grande para ellos y una vez descubierta esta arma, el niño la emplea eficientemente a su favor.
El pequeño o joven detecta las debilidades de los padres y comienza su hábil chantaje, tratando de convencerlos de que le permitan hacer lo que quiere y una vez que lo consigue, esta preparado para dar ordenes y los padres condicionados para obedecer. Se inician los chantajes que encierran disimuladamente la futura orden en forma de inocentes peticiones........ ¡¡Por supuesto si los padres se dejan!! : " si me quisieras, me dejarías jugar un rato más " ......... "si me quisieras, podría llevar este juguete a la escuela"..... etc., o el jugar con una situación donde ha tomado parte por uno de los padres, que han tenido antecedentes de problemas en el matrimonio y se le permitió opinar creando una debilidad en lo que a la autoridad de uno de ellos se refiere, manipulando y utilizando la rebeldía como medio de chantaje para justificar su comportamiento.
Existen además, otras estrategias utilizadas por niños y jóvenes y es bueno que el adulto las reconozca, como por ejemplo, cuando manifiesta o aparenta tener celos, simulación de tristeza, fingir enfermedad o el manejo inteligente de la indiferencia dirigida a sus padres, que tanto los afecta, haciéndolos sucumbir y tomando decisiones incorrectas, complaciendo todo deseo requerido por ellos que ya saben cuando, como, y con quien usar esas tácticas, imponiendo su voluntad.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que la manipulación emocional es una característica "Natural" entre padres e hijos, para referirnos a que es común, siendo un elemento que está presente en todo momento en la relación filial pero reconociendo que es empleado tanto por los hijos como por los padres y es allí donde estriba el problema. Los niños que intentan manipular a sus padres lo hacen para poner a prueba sus fuerzas, incluso, lo hacen inconscientemente y al conocer el limite de tolerancia que tratan de imponerles los mayores, elaboran sus estrategias de manipulación, pero esto a su vez lo pueden haber aprendido de sus padres, pues ellos también manipulan a sus hijos en el aspecto emocional cuando quieren que se comporten de una manera especifica a través de los regalos que hacen como una forma de estimulo positivo, que si lo fuera realmente, sería una forma constructiva de educar pero que lamentablemente es un recurso utilizado de forma negativa: "Te hago este regalo si obtienes buenas calificaciones en el colegio" o "Te compro un nuevo juguete si te portas bien mientras esté la visita en la casa".


