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viernes, 25 de abril de 2014

SUSAN CAIN: EL PODER DE LOS INTROVERTIDOS

LA INTROVERSIÓN VERSUS EXTROVERSIÓN

Introvertido, pero no tímido


       Para alguien como yo, que es más introvertida que extrovertida, y sé que para muchas otras personas introvertidas, este tema resultará muy común, ya que en innumerables ocasiones se relacionan los términos de extroversión y éxito, y se intenta erróneamente "convertir" una persona introvertida en extrovertida.

       Sin embargo, nuevas y "no tan nuevas" investigaciones nos muestran que la introversión no es una debilidad a mejorar, sino simplemente una característica de personalidad, que no es ni mejor ni peor, sino simplemente diferente.

       Saber diferenciar es la clave, ya que personas que son tímidas pueden refugiarse en el concepto de introversión, sin embargo, si lo que sientes es incapacidad de hacer algunas cosas por miedo, debes considerar que es más timidez, y buscar tu forma de enfrentarlo.

     Si eliminamos la confusión entre timidez e introversión, podemos comenzar a observar que la introversión no es tan mala. De hecho, tiene sus beneficios.

LIDERAZGO EN LA SOCIEDAD ACTUAL

¿Puede una persona introvertida ser buena liderando?

      Se tiende a pensar que las personas carismáticas y con facilidad para el contacto grupal son los mejores líderes, mientras que alguien introvertido tendrá dificultades, debido a su propia naturaleza solitaria. Si bien es cierto que alguien introvertido probablemente buscará trabajo en solitario, también es cierto que pueden ser excelentes trabajando en grupo, y por tanto liderando uno.

      Un líder introvertido será más abierto a escuchar las opiniones de otros y aplicarlas, reflexionar, planificar y estará más orientado a las metas grupales que a su propio reconocimiento individual.

       Sin embargo, en esta sociedad, se tiende a sobrevalorar el uso del trabajo grupal, haciendo que personas introvertidas deban adaptarse a estándares extravertidos.

       No le resto importancia a la lluvia de ideas, a una buena discusión grupal o el aporte en un grupo, pero cuando se abusa de este método, también se desaprovechan características y habilidades de este grupo introvertido.

    Una persona introvertida no será usualmente la que aporte las mayores ideas durante una reunión grupal, pero no quiere decir que no las posea. Probablemente para ellos, las mejores ideas ocurren en solitario.

     Ambas opciones, extroversión e introversión, son igual de válidas, pero es hora de considerar estas diferencias y sacarles provecho. El trabajo individual, antes del consecuente trabajo grupal, también puede traer muchos beneficios, y usar las habilidades de los introvertidos y extrovertidos por igual.

     Considera si como líder, has dejado pasar desapercibido dentro del grupo a algún miembro, y si ese miembro puede tener grandes ideas, que no han sido aprovechadas al máximo. De igual forma si eres introvertido considera, de ser posible,  tus ideas por adelantado, aquellas que pueden servir y aquellas que siemplemente te parecen creativas, y prepararlas para las actividades grupales.

Si venimos predispuestos de naturaleza, y además han habido cientos de aportes por parte de sujetos introvertidos, ¿porqué sería esta misma característica la que debemos cambiar? 

El mundo está hecho de diferencias, el truco está en aceptarlas y aprender a ver el mundo desde los zapatos del otro. Sea cual sea tu personalidad, nunca es tarde para sacarle provecho, y adaptarte a las diferencias.
   




       Para entenderlo mejor, este video expresa a la perfección lo que siente una persona introvertida y el hecho de que todos somos necesarios e importantes sin importar la forma como interpretemos la vida desde nuestro fuero interno............. las personas introvertidas son tan necesarias e indispensables para la sociedad como las extrovertidas .......... Deben cambiar los paradigmas.........


miércoles, 13 de noviembre de 2013

LA AUTOESTIMA COMO VALOR INTERNO

La Autoestima como Valor Desarrollado desde Nuestro Interior



       Actualmente se habla de autoestima como instrumento para generar seguridad en si mismo y de esta forma evitar sentirnos menospreciados y reafirmarnos como personas capaces de alcanzar metas ambiciosas.
      
       Es conveniente que revisemos nuestras aspiraciones y planes. Nuestra imaginación con frecuencia, hace que nos visualicemos como triunfadores, dueños de la admiración general y el control absoluto de las circunstancias, sea una competencia escolar, la junta de planificación en la oficina, la reunión de amigos, eventos sociales, etc. A veces las cosas resultaran como esperamos, pero con mayor frecuencia observamos, que todo tiene un final totalmente opuesto, por eso es conveniente, tener metas y ambiciones sanas pero realistas, para no sufrir decepciones provocadas por nosotros mismos y que afectan nuestro futuro indudablemente.
       Cuando la autoestima esta bien estructurada y bien fundamentada en una visión realista, objetiva y coherente de nuestra persona, se puede alcanzar la plena aceptación de nuestros defectos y limitaciones, con el reconocimiento de nuestras aptitudes y destrezas.
       Sin embargo, para que la autoestima sea un valor real, debemos tener unas bases solidas sobre las cuales queramos y podamos edificarla. Si únicamente pensamos en la autoestima como un producto del éxito, la posición social o profesional, una elevada capacidad intelectual o aceptación social, estaremos reduciendo todo, a un actuar soberbio y con fines meramente protagonista, con el riesgo de cerrar los ojos a la realidad de nuestra persona, convirtiéndonos en seres soberbios que piensan únicamente en sobresalir por encima de los demás.

      

       Aunque tener logros en la vida contribuye y nutre, la autoestima es un valor que se sustenta en la sencillez con que apreciamos nuestras capacidades, sin considerarnos mejores o peores que los demas. Hay que recordar que las personas valen por lo que son y no por lo que aparentan ser.
       Por este motivo, se debe eliminar la creencia de que la autoestima se edifica de acuerdo a la consecución de logros a través de las acciones de una persona en determinadas circunstancias. Surge una confusión frecuente en este sentido, pues en realidad la autoestima se construye y edifica como valor desde nuestro interior, de adentro hacia afuera y no de afuera hacia adentro.

       Es un hecho que nuestra vida transcurre entre logros y fracasos y es la autoestima como valor desarrollado, formado desde nuestro interior, lo que nos permitirá tener plena seguridad de nuestras capacidades, dando la fortaleza necesaria para superar los momentos de más dificultad en nuestra vida, evitando caer en el desanimo y el pesimismo.
       Si una persona se siente mal porque en un determinado momento no pudo concretar un negocio, tener éxito en un proyecto, ingresar a un nivel superior de estudios o llevar a buen fin sus relaciones personales pero tiene bien fundamentada la autoestima en su interior, ésta le va ayudar a superar ese estado de frustración y desanimo y no cambiará interiormente con facilidad, conservando todo el aprendizaje y en todo caso, al adquirir una nueva experiencia y conocimiento se pondrá más empeño, teniendo más cuidado y siendo más previsor en lo sucesivo. Esta es la actitud de una persona con una autoestima realmente elevada.